“Somos católicas y, pese a las dificultades que hemos tenido, nuestra fe es fuerte y es la que nos ha ayudado a andar el camino”, comenta Paulina. En Barcelona buscaron un lugar donde vivir y compartir su fe y permanecieron en una comunidad durante diez años, pero nadie sabía que eran pareja: eran hermanas, madre e hija, monjas... Un día conocen a un chico de la comunidad de gays y lesbianas cristianas y empiezan a frecuentar la comunidad. Es un espacio de libertad donde pueden vivir su ser como pareja y como creyentes. Porque, comenta Paulina, “nosotras hemos vivido un doble rechazo. Entre los católicos por ser lesbianas y en los lésbicos por ser cristianas. Muchas veces nos han dicho: ¿Qué hacéis vosotras en la Iglesia cuando la Iglesia os está rechazando? Y nosotras afirmamos: La Iglesia nos rechaza pero Jesús de Nazaret no nos rechaza. Tenemos que seguir trabajando pero siempre desde dentro de la Iglesia”.
Entrevista a Paulina Blanco y Encarnación Granjo por la Revista Alandar...
http://www.alandar.org/spip-alandar/?No-queremos-volver-al-armario